Amaranta-cuadrado

En la era postmoderna tejer podría antojarse ajeno y lejano, sobre todo si nunca te has dado la oportunidad de poner tus manos en una tarea de tejido de cualquier clase. Bueno, ésta es tu oportunidad.
Al tejer, de manera independiente a tu resultado, la primera cosa mágica que sucede es que nos ponemos a través de ese acto en la piel de nuestros ancestros. Un tejido nos remonta de manera mágica a los albores de la civilización.
Y podriamos pensar en las abuelas de las abuelas asomándose por encima de nuestro hombro para ver qué diablos nos impelió a continuar con el trabajo que ellas dejaron inconcluso.